El día más triste de Trubia

IMG_7383

Fábrica de armas de Trubia, 7 de la mañana. Obreros concentrados ante la factoría, tenso silencio e incertidumbre. Caras serias, muchos pitillos y aglomeración. A las 12 del mediodía de ayer Cristina, jefa de personal de la planta industrial, ya había entregado unas 30 cartas de despido de las 55 que guardaba en el sobre y que le había entregado la alta dirección.

“Es el día más triste de Trubia en los últimos doscientos años. Nunca hasta hoy se había despedido a nadie en esta empresa”, dice Modesto Fernández, trabajador y sindicalista de OSOA que esperaba como los demás conocer “la lotería” de esa jornada. La incertidumbre era aún mayor dado que iban llamando a los afectados con cuentagotas. Intentaron entregar al comité de empresa en la víspera la lista “negra” en la que iban inscritos los 55 trabajadores que tendrán que quedarse fuera, pero la rompieron como acto de protesta al entender que esos excedentes eran “injustos e innecesarios “y se podía llegar a lo que pretendía la empresa “sin bajas traumáticas”,  señaló Esteban Elorza, presidente del comité (CCOO).

Por eso ayer se iba llamando verbalmente y cualquiera podía ser el siguiente. ¿Cualquiera? No, nos indican, “a los jefes no les tocan y a los del comité tampoco”. Aunque a algunos que si fueron sindicalistas, como Sistiello, que llegó a ser miembro del intercentros por UGT “también le echaron”.

La tensión se masca en el ambiente. Tensión contra la empresa de los afectados, tensión entre trabajadores con los sindicatos mayoritarios (algunos no les perdonan su timorato proceder) y tensión también de los guardias de seguridad, que no permiten a la prensa acercarse a la puerta. Lentamente, y por departamentos, los jefes de taller en su papel involuntario de verdugos,  iban llamando “a capilla”, como se decía cuando la guerra civil a los presos a los que iban a fusilar.

No hay ganas de hacer declaraciones y los que hablan no quieren dar su nombre. Uno de los primeros que sale no ha sido despedido pero sí prejubilado. Tiene 57 años y se va con el 80% de la nómina aunque perderá las cuatro pagas anuales (unos 6.000 euros al año). A él no le ha tocado lo peor pero es consciente de que lo que está ocurriendo hoy (por ayer) “es lo último a lo que puede llegar a un trabajador”.

Sale uno de los primeros despedidos. No quiere fotos, ni dar su nombre. Está emocionado, conteniendo a duras penas las lágrimas “lo siento, no tengo ánimo para hablar ahora”. Probablemente vaya a su casa a enfrentarse con la realidad, a contarle a su mujer que a sus 50 años se ha quedado sin trabajo.

En la noche del jueves hubo una asamblea muy tensa para valorar las consecuencias de los despidos. Era tarde y se había bebido (alguno más de la cuenta) y poco faltó para que se llegara a las manos, explica uno de los trabajadores que asistió.

En la fábrica no se trabaja desde hace tres días. No hay huelga declarada sino una “huelga de brazos caídos”, explica un trabajador. Hay idas y venidas y grupos concentrados a las puertas. “Algunos han llorado al saber la noticia y le hemos arropado. Es horrible”  comentan. Se forman algunos corrillos en la plaza, gente mayor, jubilada, algunas mujeres que curiosean. Miran con temor hacia la fábrica. Saben lo que se está cociendo dentro. Para Trubia es un palo tremendo.

Un grupo de trabajadores se ha concentrado delante de la dirección de la fábrica “observando la situación dramática que se está produciendo cuando les entregan las cartas y les comunican la extinción de los contratos” comenta Esteban Elorza, que ha salido al exterior acompañado de Hugo Álvarez, de UGT. A ninguno de los dos les han afectado los despidos. ¿Habrá movilizaciones?: “Ahora mismo no estamos pensando en hacer nada, estamos arropándolos ahí concentrados y dándoles el mayor apoyo posible y a partir de hoy nos juntaremos y este conflicto ahora mismo toma otras derivas y empezaremos a luchar en favor de los despedidos y en la medida de lo posible, intentaremos revertir la situación”. Las próximas movilizaciones se decidirán posiblemente el lunes, cuando la cosa haya enfriado un poco.

El conflicto entra así en una nueva fase. Hasta ahora se intentó evitar que se produjeran esos excedentes, según los representantes del comité de empresa. Sin embargo, según pudo saber OVIEDO DIARIO, en las últimas asambleas se generaron situaciones violentas entre trabajadores y sindicalistas. Meses atrás, señala un trabajador, se habían tomado decisiones en la asamblea “que nos tiraron abajo los jefes sindicales que venían de Madrid con una decisión diferente a la que habíamos decidido los trabajadores”. En concreto, el 22 de marzo, fecha en la que estaban encerrados los trabajadores en la fábrica “vinieron la gente que estaba negociando en Madrid, llegaron a la asamblea hacia las ocho de la tarde, y desconvocaron todas las movilizaciones sin tener ninguna solución, fue un error y se perdió un mes y medio de lucha”. Algunos afiliados a CCOO negaron que ocurriera tal cosa.

La única preocupación ahora del comité de empresa, en boca de su portavoz, es “arropar a los despedidos y no dejarles abandonados”. ¿Cómo lo harán? De momento no lo saben “hoy no es el día más apropiado para saber ni cómo ni cuándo, pero estamos seguros de que vamos a seguir haciendo cosas”.

La situación que se creó ayer en la fábrica de armas era de gran incertidumbre y de calma tensa. Los trabajadores estaban todos juntos y de vez en cuando llegaba el jefe del taller correspondiente, avisaba a uno de los del grupo y pasaban a la jefatura de personal, donde les entregan la carta. La reacción es “triste y jodida. ¿cómo va a ser sino?,” dicen.

OSOA, es el sindicato “pequeño” que mantiene discrepancias con los dos grandes y tienen  su visión particular. Modesto Fernández y Joaquín  Argüelles Arango      recuerdan que no son 55 los despidos sino 256 en total “aunque lo más duro y desgraciado es la situación de estos 55 que están despidiendo ahora mismo”. OSOA se opuso siempre a la manera de negociar de CCOO y UGT con la empresa antes de llegar a la situación actual, aparentemente irreversible.

Ayer fue un día dramático para medio centenar de trabajadores y sus familias que llevan una media de 35 años trabajando en la fábrica. Además muchos de los afectados critican que mientras  los trabajadores que se contrataron hace pocos meses se quedan, echan a los que llevan años.

A Joaquín Argüelles no le pilla de sorpresa: “es un drama anunciado. Desde antes de la fusión veíamos llegar el peligro y planteamos en más de una ocasión que había que ponerse las pilas antes de la fusión porque las consecuencias podían ser terribles y aquí está. Ahora podemos llorar pero hay que valorar lo que se ha hecho y aquí perdimos tiempo y dejamos correr cosas que eran peligrosas para los trabajadores”.

Muchos de los empleados que ayer se llevaron la carta de despido para su casa pensaban hace unos días que estaba en vías de solucionarse el conflicto, por eso ayer encajaron muy mal la situación y no daban crédito.

Entre los afectados hay un grupo de gente con contratos relevo que están exentos del problema. Los más jóvenes, algunos contratados en diciembre, tienen el puesto asegurado, mientras que sí han despedido a bastantes trabajadores de entre 53 y 54 años, que pierden todos los derechos. Si hubieran esperado a que cumplieran los 55 la  empresa estaría obligada a cotizar por ellos hasta los 61 años.

El consejero de Economía y Empleo, Graciano Torre dijo ayer que va a pedir a la empresa Santa Bárbara Sistemas, filial de General Dynamics y al Ministerio de Defensa, que hagan un esfuerzo para que queden sin efecto los 55 despidos. Solicitará que no limite tanto la carga de trabajo que se había asignado a la factoría de Trubia y se pase de un expediente de regulación de empleo de extinción a un expediente de regulación de empleo temporal.

La multinacional estadounidense General Dynamics está procediendo al despido forzoso de 135 empleados de las factorías de Trubia (Oviedo), Sevilla y Coruña y de las oficinas de Madrid. De estos 135 despidos forzosos, 55 son de Trubia, 18 de Sevilla, 9  de Madrid y los 53 restantes en la planta de Coruña que quedará sin actividad.

Publicado en Oviedo Diario

Advertisements

One thought on “El día más triste de Trubia

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s